¿Sabías que correr un maratón no solo es un desafío físico, sino también mental ?
Aquí te platico por qué… quédate, se pondrá interesante, te contaré cómo me fue en el camino de mi maratón #6 lleno de aprendizajes y desafíos mentales.
Primero quisiera comenzar con la preparación previa, porque eso nadie lo ve, solo se percibe los momentos de la llegada a la meta, pero para llegar a ese punto hay una serie de actividades y ejercicios que se requieren para cumplir tu meta, porque nada es gratis.
El acto de correr implica trabajar para uno mismo en los tres planos de la existencia. Es un trabajo físico en el que usamos la totalidad de nuestro cuerpo para desplazarnos. Es mental porque requiere determinación de los objetivos, planificación y concentración. También es espiritual porque nos invita a superarnos ante cada obstáculo, a encontrarnos con nosotros mismos y a conectarnos con la naturaleza.

Entrenamientos que incluyen levantadas muy temprano los sábados (3:30am o 4:00am) para ir a las distancias largas a la sierra, que a veces si tienes ganas de ir o estás demasiado cansada por una semana pesada de trabajo, o no te sientes con energía suficiente para ir así que decides quedarte a descansar y recuperar tu cuerpo, pero con culpa porque no pudiste hacer esa distancia que tocaba.
Renuncias a ir a eventos de todo tipo, festejos importantes de familia o amigos, que a veces no entienden tu proceso de entrenamiento y te la juegas en que pueden molestarse, pero pones en prioridad tu entrenamiento para cumplir tu sueño.
Algo muy importante que he aprendido, es acudir con mi nutrióloga para tener un plan alimenticio especial para el maratón, esto meses o semanas antes, para tener la energía suficiente y rendir, en mi caso, también para aumentar la masa muscular y evitar lesiones, por todo el desgaste de los entrenamientos, además de suplementos y vitaminas (magnesio, colágeno, biotina, complejo B, jengibre, cúrcuma, entre otros) que he notado que me ayudan mucho en mi recuperación post entrenamiento.
En el ámbito espiritual y mental, suelo ir a mis sesiones de acupuntura, de reiki, hacer mis ejercicios de meditación para una preparación más holística, permite aclarar nuestra mente, relajar nuestro cuerpo y llevarlo a un estado de equilibrio. Me gusta visualizar la llegada a la meta, intencionando el recorrido, aumenta la confianza en uno mismo, generando pensamientos positivos, disminuye la ansiedad, da mucha paz y tranquilidad.
Días previos al maratón, se pronosticaba muy bajas temperaturas, además de lluvia, eso era lo que me daba estrés y ansiedad, más que el maratón. Yo estaba muy confiada que lo terminaría y llegaría a la meta, siempre me visualizaba así, pero algo que no podía controlar era el clima precisamente.

Para un corredor es muy importante el «outfit» que llevarás, lo preparas por mucho tiempo, en mi caso, había pedido un short especial con muchas bolsas para evitar llevarme una cangurera, que me funciona muy bien así, para ir más ligera y más libre, yo no tenía contemplado un plan b con leggins, porque en mi mente solo sería el comienzo de la carrera que sentiría el frío y luego se pasaría. Contemplaba una chamarrita ligera, unos guantes y buff que fácilmente pudiera «tirar», porque agarras calorcito y esas prendas te van estorbando de alguna manera.
El año pasado traía puesta la chamarrita y se la dejé a mi papá que estaba en el km 37, pero este año, no sabía si aguantaría con la chamarrita tantos kms así que por eso consideraba aventar las prendas al principio, porque repito, según yo el clima se pondría mejor y mi cuerpo estaría caliente pasados unos kms.
DÍA PREVIO AL MARATÓN
El sábado previo hacía mucho frío y estaba lloviendo, el pronóstico del tiempo cambió, al parecer el domingo estaría un poco mejor, aunque no estaría templado ni mucho calor, se mantendría la temperatura baja pero sin lluvia. Al ir a recoger el kit, sentía demasiado frío y pensé «se va a quitar mañana, se va a poner mejor, todo estará bien». Salimos del kit, y nos dirigimos a comer mis papás y yo, y era tanto el frío que sentía, que para la cena yo ya no quise ni salir del cuarto. Como contexto, siempre batallo en calentar mi cuerpo cuando hace frío, mis manos y mis pies se ponen muy helados siempre cargo con guantes y calcetas, suelen darme reumas en las piernas por el frio o lluvia, entonces mi ansiedad se concentraba en eso, no en el recorrido.
La carga de carbohidratos la había estado haciendo con días anticipados, de igual manera comí y cené como es de costumbre, pollo y carbohidratos. Preparé todo mi outfit, geles, audífonos cargados, lentes, pastillas de sal, reloj etc.
Pido mensajes de buenas vibras para ponérmelos en los brazos y eso me ayuda a ir motivada en el camino, mi mamá me ayuda a escribirlos mientras se los dicto.
Traté de dormir temprano (aunque es muy común que no duermas la noche antes de tu maratón o de un 21k) Hice mis meditaciones, visualizaciones intencionadas y sesión de reiki.
SE LLEGÓ EL DÍA! A CORRER MI 6TO MARATÓN!!
No me puedo quejar, fue una de las pocas noches que duermo antes de un maratón, sí me desperté como dos veces, pero descansé. Incluso soñé que se me hacía tarde y no llegaba al punto de salida, pero solo fue eso, un sueño (pesadillas para runners jaja). Me desperté antes de mi alarma, 4:00am y a empezar a desayunar hot cakes (los había pedido en la noche porque el hotel no tenía desayuno para runners, como en otros lados) y café, que me ayuda a darme energía y despertarme. Me arreglé, me puse la chamarrita, guantes y buff, seguía muy frío por la lluvia de la noche, mis papás me acompañaron al lobby para empezar a estirar y calentar antes de salir al punto de disparo, me dieron la bendición y nos abrazamos antes de irme.

En el hotel habían varios runners hospedados, todos estábamos calentando y estirando, y junto con una de ellas, nos fuimos caminando y platicando hacia la salida del maratón. Yo me sentía muy tranquila. Eran unos 2kms más o menos de distancia del hotel hacia ese punto. Me sentí muy bien, confiada y muy animada. Nos juntamos mi club, nos tomamos fotos, nos dimos porras y muchos ánimos y quedamos de vernos en la meta.



Se escucha el himno nacional y empieza el conteo, 5, 4, 3, 2, 1, arrancamos!!
Los primeros kms sentía mucho frío, conforme avanzábamos iba pasando, antes del km 4, aventé el buff, me confié que estaría bien, más adelante me quite un guante y lo iba cargando… por ahí del km 8 aventé los dos. El clima ya no se sentía tan frío cuando eso pasó, sin embargo esa decisión me costó más adelante.

Iba con muy bien ritmo junto con mis compañeros, muy animada y contenta, quería bajar el tiempo del año pasado 5:38 hrs. pero con el paso de los kms, la temperatura bajaba más o al menos en tramos posteriores al sur de la ruta, se sentía mucho más helado, y mis manos lo resintieron luego luego, me arrepentí de haber tirado los guantes y el buff, pero nada podía hacer, más que seguir corriendo, animada, tratando de no pensar en el frío que sentía.
En el km 15, mi reloj se había quedado en pausa, así que ya no llevaría el track correcto de los kms recorridos y el tiempo que llevaba, eso para un runner es desesperante, además sentí mis piernas que se estaban entumiendo, yo seguía consumiendo los geles y mis pastillas de sal como usualmente lo hacia, y en ese km, me tomé el ketorolaco (generalmente es el 25-30km).
Cuando llegué al km 18, les dije a mis compañeros que me pararía a abrocharme los tenis, porque los sentía muy apretados, y cuando me agaché, mis piernas estaban durasss, no me gusta parar porque es más difícil volver a agarrar el ritmo, y luego con el frío en las piernas, peor.
A esa altura mi cuerpo estaba rindiéndose, aún y cuando estaba corriendo, mi cuerpo no sentía calor, al contrario, cada que avanzaba más, mis piernas se entumían y mis manos se ponían heladísimas, se empezaban a presentar los demonios de uno mismo, «Salte» «Ya para» «No termines» «No puedes», etc y yo convencida apagando esas voces y luchando contra eso, diciendo «Claro que puedo, voy a llegar a la meta, a eso vine, por mi medalla»




Intentaba grabar o tomar fotos para distraerme, «disfrutar del camino» escuchando la porra, motivándome con todos los gritos de ánimo, con algunas muy divertidas que traían música o que te hacen reír también, o los niños que se pelean por darte el dulce, el chocolate, por entregarte el agua o Powerade, o los que traen el cartel «toca aquí para mas energía» y se ponen lo más cerca de ti emocionados para que «toques» el cartel y le «des más rápido», los que traen el cartel de «no te conozco pero estoy orgulloso de ti» etc.
Toda esa gente que se para temprano, planea la mejor porra, su trayecto, los puntos que estarán, porque algunos los vas viendo en varios puntos conforme avanzas, todo el esfuerzo que hacen para vernos a los corredores contentos con energía, motivándonos para NO RENDIRNOS, o los que te brindan la vaselina, el ICYHOT, los que te dan un masaje para aliviar el dolor y que puedas seguir, en fin, todos ellos son importantes en el maratón y agradezco tantoooo su presencia, porque una carrera sin porra, es mucho más difícil, gracias a todos ellos por todo el sacrificio de estar ahí y por rifársela siempre.






En el camino me topaba con corredores adultos mayores que llevaban más de 150 maratones y pensaba «woww algún día seré como ellos, y disfrutando cada km, contentos! » O al corredor que iba celebrando 100 maratones y su club iba corriendo cargando una lona gigante con su foto y celebrando, o al que iba con andador, al que iba en ritmo de caminata, o los corredores con alguna discapacidad y aun así van fuertes y perseverantes corriendo el maratón completo, y ahí es cuando piensas: «Si ellos pueden yo también» y le echas todas las ganas para seguir avanzando.
Mis primeras «Metas» eran llegar al km 21 y al km 30, porque tenían limite de tiempo para llegar, así que pasando esas mini metas, ya estaba del otro lado. En esos dos puntos, avisé a mi familia, prendía los datos para enviarles mensaje y al mismo tiempo ver las porras que me enviaban y audios. Me fijaba también en los mensajes que recibía en Instagram y Facebook, así muy rápido, y lo volvía a guardar.
En el km 27, perdí de vista a mis compañeros, se adelantaron y yo por más que quería ir rápido, mis piernas estaban cada vez más duras y entumidas del frío, me hidrataba en cada punto, consumía mis geles, las pastillas, y aún con la chamarrita, que por el sudor se sentía húmeda y helada :S trataba de estirar las mangas para que cubrieran mis manos.
Pasando el puente atirantado, me acuerdo que yo pedíaaaa al universo que me diera fuerza para llegar a la meta y lo único que pensaba era llegar al cuarto del hotel y taparme con mil cobijas para entrar en calor, esa era mi meta jajaja.
En dos ocasiones, una señora de la porra, traía un cuadro de la Madre María, y me acuerdo que pasé, me acerqué, la toqué y pedí que me acompañara, que no me abandonara y me llevara de su mano, que me diera fuerza.
Pasando el km 30, mi cuerpo iba muy agotado, entumido y a punto de acalambrarse por el mismo frío que sentía, todo el cuerpo, de pies a cabeza, no había logrado aún calentarlo, la energía que tenía, la consumía mi cuerpo para tratar de generar calor. Más o menos del km 32 al 35, se asomó el sol, y fui la más contenta jaja, pensando que así se quedaría, me ayudó a avanzar con más ánimos, ya faltaba muy poquito pero son los kms más largos!

En los último kms, voy agarrando naranja, coca, para ayudar a tener más energía, el último gel ya no me entró ni nada más, pura agua iba tomando, a partir del km 36 pareciera que mis piernas se estuvieran volviendo piedras, de tan duras, y aún así corría más rápido y paraba un segundo a tomar aire a convencerme de que podía y a llorar, y volvía a avanzar rápido, y así esos kms. A esa altura de recorrido, solté el tiempo de llegada, ya no importaba hacer un RP, sino llegar, aunque en el fondo si quería hacer menos de de 6 horas jaja.
Mi papá me estaba esperando después de la meta, ya no pudo llegar al km 36 o 37, y no alcanzó a llegar antes del 40 para recibirme ahí, porque cambiaron la ruta y mejor se quedó despuecito de la meta.
Cada paso hacia la meta es una victoria personal que fortalece tu espíritu.
Y volvía a prender los datos para escuchar las porras, ver a mi sobrina en un videito fue lo mejor, el punch que necesitaba para avanzar, a esas alturas ya no podía rendirme, ganas no me faltaron, cada vez era más difícil para mí, pero no desistí. Me acordaba también de todos mis entrenamientos para llegar ahí, y con más razón decía, «no no me voy a rendir!»
Al km 39.5, estaba mi coach y ahí me quebré, para mí era muy importante verlo ahí, esperándonos a todos los del club, para el último empujón, pero yo ya no podía, me dieron un chicle por lo dulce para el frio, y me prestó una sudadera, ESA SUDADERA que pedía a gritos jaja desde kms atrás llegó! y fue lo que me ayudó a calentarme y seguir los últimos 2 kms! Llegó otra amiga del club y le dije «Dianita me voy contigo!» Necesitaba una compañera que me jalara hacia la meta, mi mente ya también iba agotada de luchar contra mi misma.
Nos vamos acercando al km 40 y yo bien equipada con sudadera fosfo fosfo calientita, y luego entras al Parque Fundidora y toda la gente echando porras, el último tramito, y se ve el km 41 grande, ya sólo falta un km más! Pero ahí era TANTA LA EMOCIÓN que empecé a llorar, y me paré a respirar y asimilar todo, seguí avanzando sola, porque Dianita se siguió y no pude alcanzarla, la gente gritándome, «vamos Claudia, tú puedes, ya casi llegas» de esas veces que ves pero al mismo tiempo no ves nada jaja, y solo oyes ruido, pero no entiendes nada, está todo en cámara lenta. Agarré mi cel, me puse a ver mensajes, les mande un video a mi familia, que ya estaba por terminar, que ya casi llegaba y puse la canción de «Viva la vida» de Coldplay, y pff, el himno para la llegada! Esa canción es LA CANCIÓN..








Del km 40 al 42…tu corazón es la única guía y brújula, el que ordena avanzar a como de lugar, no permite que te quiebres, y busca cualquier forma de jalar tus piernas y todo tu cuerpo.
Cuando paso el km 42 en grande, para mí era, «YA LLEGASTE, NO TE PARES, SOLO 195 METROS MÁS Y LLEGAS!» Pero me quebré, me agaché llorando, y escuchaba los gritos de la gente «VAMOS CLAUDIA» pero yo estaba muy muy exhausta, mis piernas se rindieron, estaban duras, ya no podían avanzar y decía «ya no puedo!» con muchísima impotencia!
En ese momento un señor de staff se me acercó y me pregunta «Necesitas que alguien te jale a la meta?» le dije que sí, y no la dudó, me dice «Vámonos, yo te acompaño a la meta!» y me iba echando porras, me dice, «Tú puedes, ya casi llegas, mira el marcador, MENOS DE 6 HORAS, tiempazo que vas a hacer, vamos vamos campeona, ya casi!» y me iba aplaudiendo y la gente gritándome, el punch que necesitaba! Ese señor mi angelote que me llevó a la meta y no me dejó sola, no dejó que tirara la toalla a unos metros! Y es que de verdad, los últimos kms son los más eternos, sientes que te van moviendo la meta cada vez más lejos!
Un poco antes de la meta, me soltó y me dice «llega triunfante!» Y crucé la meta con un llanto de emoción, una emoción especial que no se compara con nada en el mundo! Solo en ESA META de tu maratón, no hay palabras para describirlo.
Muchísimas gracias a ese ángel que me acompañó y toda la gente que está echando porras en esos tramos, que no te dejan caer, es el Universo esperándote y aplaudiéndote por todo lo recorrido, por tu fortaleza, por tu valentía, por todo tu esfuerzo y compromiso, por haber superado todos los obstáculos. Esa meta con sabor a GLORIA, VICTORIA Y TRIUNFO!
Imposible no llorar al llegar, cuando en varias ocasiones dudaste de seguir adelante, que tus piernas decían «yaa paraaa», tu mente flaqueaba, pero tu corazón siempree te insistió en avanzar y convencerte de que lo lograrías! Llegar a la meta es TU MOMENTO, tu sueño, tu objetivo, se ve tu llegada pero no todo lo que ENFRENTASTE para llegar ahí, a ese punto. Un momento en donde las palabras sobran…una montaña rusa de emociones, un camino que te pone a prueba tu fuerza mental, emocional y espiritual.
Al llegar y cruzar esa meta, te vuelves invencible y te sientes empoderado, ¡que puedes con todo! ¡Te sientes más vivo!
Tiempo real chip: 5:49 horas
Mis compañeros, mi familia me estaban esperando, sin duda personas que me motivaron, que estuvieron detrás de cada entrenamiento, que siempre supieron que lo lograría y que me aplauden cuando más dudo de mí. Muchas gracias por siempre estar!


CADA MARATÓN ES UNA HISTORIA
Sin duda todos los maratones son distintos, no hay ninguno que pases por lo mismo que el anterior, cada uno te lleva a nuevos aprendizajes, a conocer una nueva parte de ti, esa fortaleza que no sabias que tenías. En todos me ha tocado que el Universo me hable a través de las personas o me mande «ángeles» para ayudarme en la carrera.
Desafiar a mi propio ser, ha sido lo más difícil, pero lo más gratificante, porque en la adversidad, siempre se crea una nueva versión de ti, mejorada, más fuerte, más plena, más capaz de lograr todo lo que te propongas. Aprendes a descubrir qué funciona y qué no, qué te falta por mejorar, qué errores corregir para no volver a cometerlos, qué usar o qué comer para generar más calor. Aprendes a reconocer cada parte de ti, a agradecer a tu cuerpo, honrar tu potencial, todas esas ganas que te impulsan a seguir y mejorar.
Todo ese amor y pasión que sientes por el running se multiplica, porque gracias a todo eso, TÚ ERES; en el deporte no finges, no hay máscaras, no hay talentos copiados, en el deporte das la mejor versión de ti siempre, y entonces en eso te transformas, en UNA MEJOR VERSIÓN DE TI, PARA TI.
El Maratón es una oportunidad para demostrar que puedes superar cualquier obstáculo y alcanzar lo imposible
-Eliud Kipchoge












































Sentí cada kilómetro leyéndote. Que épico trayecto desafiando el frío y tus pensamientos. Te admiro muchisimo! Muchísimas felicidades por tu sexto maratón y por seguir viviendo al máximo ✨🙌🏼
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Muchísimas gracias por tus palabras y estar siempre presente en cada momento!! Te mando un abrazote!!
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Gracias por recordarme lo que es correr un maratón, hasta la piel chinita y las de cocodrilo me sacaste, Me transportaste a esos momentos! Muchas felicidades por tu 6o maratón!
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Muchisimas gracias!! Para que regreses a correr! Te mando un abrazoteee!!!
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Emotivo relato del maratón, los detalles hacen que me remonte a ese día.
Eres una fregona por haberlo logrado y superado esa dificultad, fuiste más allá de los límites de tu cuerpo y de tu mente, eso agrega mérito.
La emoción y la satisfacción se reflejan en tu rostro al llegar a la meta, nuevamente felicidades!
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Muchas graciass por tus palabras!! Te mando un abrazote!
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Una genial experiencia ! Felicidsdes !
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Muchísimas gracias! Un gusto saber que fue de tu agrado!
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gracias por llevarnos contigo… sentí que wstaba ahí en la de constitución corriendo y asi
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Muchas gracias a tí por acompañarme en este blog!
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gravias pir llevarnos co tipo en esta genial aventura
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